jueves, 5 de agosto de 2010

MAX BERRU Y EULOGIO DAVALOS RINDEN HOMENAJE A LUIS CORVALAN



Mi Lili querida:

No te imaginas la pena que sentí cuando murió Don Lucho y todo lo que te recuerdo a tí y toda la familia en estos días en que me dan vuelta por mi cabeza las palabras de despedida de los miembros de la familia y especialmente las palabras tan sentidas de nuestro querido Diego, que me han robustecido mi espíritu revolucionario y me han hecho sentir que mientras existan personas que piensan como él podemos lograr un mundo más justo y feliz para nuestro pueblo.



Me siento orgulloso de tener un sobrino como Diego a quien escribiré en estos dìas para expresarle mi cariño y admiración.

Yo me encuentro en Italia en una gira de diez conciertos con un grupo italiano con el que canto canciones de la Nueva Canción Chilena y Latinoamericana, gira que repito cada año desde el 2004.
Desde estas lejanas y calurosas tierras les envío a toda la familia mi cariño y admiración.
Los quiero mucho

Max Berrú



Deseo puedas hacer llegar a la familia amigos y compañeros nuestra profunda condolencia por el fallecimiento de nuestro querido compañero: Luis Corvalán.
No he podido antes escribir estas líneas, aunque tardías van con nuestro gran cariño y agradecimiento por la consecuencia y fidelidad hacia el compromiso contraído por toda una vida, de estar junto al pueblo, nos enorgullece y nos reafirma en nuestro sentir de desear días mejores para nuestro país.

SIEMPRE

Eulogio Dávalos




CANTO DE DESPEDIDA DE DIEGO CORVALAN A SU TATA LUIS CORVALAN


http://www.youtube.com/watch?v=eSQmj4XXN0w

LUIS CORVALAN MAS ALLÁ DE LAS FANFARRIAS Y LA CHIMUCHINA



Luis Corvalán Lepe en serio

Por Ismael Llona

A su muerte se ha escrito fanfarria y chimuchina y se ha hecho de lo secundario lo principal. Hasta el Presidente Piñera, elegido por los que lo persiguieron, encarcelaron y torturaron, por aquellos que han proclamado que “no hay mejor comunista que el comunista muerto”, entregó el pésame a Teiller, que lo aceptó sin pestañear.

Incluso algunos que fueron por años sus camaradas discípulos y subalternos, y que después se dieron vueltas y vueltas, han recurrido a la chismografía y el desprestigio. Piezas para ir a parar al basurero de la historia, como dijera tantas veces Luis Corvalán, escribieron Fernando Villegas y Rodríguez Elizondo. Afortunadamente Roberto Ampuero, antiguo militante también de la jota de Corvalán y protegido por ello en Cuba y Alemania, se quedó callado.

Es verdad que a Luis Corvalán Lepe le dijeron Condorito y le dijeron Patitas Cortas. También Bigote Blanco. Es verdad. Es verdad también que desde su regreso clandestino a Chile, cuando estaba prohibido y perseguido por la dictadura, dejó de estar en la primera línea de la dirección comunista.

Pero es más verdad que el profesor primario Luis Corvalán Lepe, sin comprarse el cargo o dar golpes de estado, fue el primer comunista chileno durante décadas, presidió el partido comunista más grande de América y uno de los dos más grandes de Occidente y fue el principal constructor del Frente del Pueblo, del Frente de Acción Popular y de la Unidad Popular.
Por esos “porfiados hechos”, como le gustaba reiterar, es sin duda una de las figuras más importantes de la historia de Chile.

Los comunistas y quienes éramos sus amigos políticos le decíamos don Lucho. No don Luis, don Lucho, porque era respetable y al mismo tiempo humilde. No tenía esa autosuficiencia de Volodia, que se creía – se lo había dicho Neruda- “el hombre más inteligente que he conocido”. No tenía esa fría distancia de Orlando Millas. No era Neruda, no escribía en grande como Neruda, no tuvo –al parecer- los amores que tuvo Neruda, no vivía como Neruda.

Ni Volodia ni Orlando ni Pablo fueron dones. Sólo don Lucho.

Fue un alto y sencillo dirigente en una época de brillantes personeros políticos que tuvieron que mirarlo para arriba o para el lado como lo miró siempre Salvador Allende. Nunca para abajo.



Fue un hombre de clase.

Con esa u otra política siempre se identificó con los trabajadores e hizo esfuerzos para representarlos en la lucha social. Nunca dejó de estar con los pobres, los explotados, los marginados.

Eso, durante más de setenta años.

Si la mayoría de los políticos de hoy estuviera, como estuvo Corvalán, siempre con los obreros, los pobres, los explotados, los marginados, viviríamos en otra sociedad.

Fue visto, entonces, siempre, como el mayor enemigo público chileno del imperialismo –que existía y existe- , de la reacción norteamericana y de la reacción chilena.

No es casual que haya sido apresado por el gobierno de derecha de González Videla y por la dictadura de derecha de Augusto Pinochet.

Si hubo presos importantes en Dawson, y los hubo, Luis Corvalán fue el más importante de todos. Radio Moscú llegó a pedir, en esos años, entre 1973 y 1977, “libertad para Luis Corvalán y los demás patriotas”.

La URSS llegó a acuerdos con EE.UU. y su peón Pinochet y lo canjeó por un importante adversario interno ruso. Lo sacó de Dawson y lo llevó a Berlín. Luego a Moscú. Al “disidente” ruso no lo enviaron a Santiago sino a Washington.



Desde siempre Allende coincidió con Corvalán.

Desde el Frente Popular hasta su muerte.

Estuvieron juntos el 38, el 52, el 58, el 64, el 70.

Ambos apostaron a la vía pacífica para avanzar hacia el socialismo. Y la impusieron en la izquierda. Corvalán parecía menos complejo ideológicamente que Allende y más cercano incluso a las posiciones del PCUS pero ambos eran marxistas leninistas profundamente influidos por la legalidad democrática que los sectores subalternos de la sociedad chilena arrancaron en décadas a quienes ejercían el poder en nuestro sistema capitalista.

Ambos, además, lucharon en el período de la Unidad Popular por ampliar la alianza hacia la democracia cristiana y combatir el ultraizquierdismo.

Ambos veían el ultraizquierdismo no sólo en el Mir sino en las corrientes más izquierdistas del proceso revolucionario chileno.

El documento “Ultra izquierdismo, caballo de Troya del imperialismo” fue escrito, después del golpe de Estado, en el exilio, cuando Corvalán era Secretario General del Partido Comunista. Ese libro es primo hermano del de Lenin: “Ultraizquierdismo, enfermedad infantil del comunismo”.

Boris Ponomariov, miembro del Buró del Partido Comunista de la URSS, entregó a Gazmuri, en diciembre de 1972, en Moscú, recomendándolo, el famoso libro de Lenin. Diez meses después fue el golpe.

“No hay que mear contra el viento” les señalaba a los que proclamaban “avanzar sin transar” y “contra viento y marea”.

“No hay que poner la carreta delante de los bueyes” señalaba criticando a quienes buscaban acelerar el proceso revolucionario sin tener fuerzas suficientes, como se probó, para hacerlo.

Resumía en una frase entendible y popular toda la línea política que los intelectuales trataban de explicar en páginas y páginas.

Estaba preso en Dawson cuando se le informó de la muerte, por la tortura, de su hijo, asesinado por serlo. Era una hora de descanso. Jugaba a las cartas con otros relegados y tomaba su tecito. Se tragó el dolor y a nadie quiso contagiarlo con su tragedia.

Hizo creer que representaba al proletariado y poseía la ciencia, la verdad científica en el terreno de lo social. Creía en dogmas como en dogmas creen sus críticos.



Planteó en los años cincuenta y sesenta la necesidad de construir un Frente de liberación nacional y no sólo un Frente de trabajadores. Anticipaba la idea posterior de un gran Frente Antifascista, necesario desde los setenta en adelante.

Ateos han dicho han dicho a su muerte que ahora que “ha muerto el paraíso comunista” (en el que creyeron los que lo dicen) Dios (en el que no creen) podría recibirlo en el suyo.

Está claro que “el paraíso comunista” no llegó a existir. Tampoco “el paraíso cristiano” ni menos “el paraíso capitalista”. El “paraíso capitalista”, en cinco siglos, no en cincuenta años, ha hecho más ricos a los ricos y más pobres a los pobres, más desigual a la especie humana.

Habría que decir que ojalá Dios los reciba a todos en el suyo.

La verdad es que Luis Corvalán, en tantos años de combate político, tuvo un rol de dirección decisivo en el mejoramiento de las condiciones de vida del país y los trabajadores, empleados, obreros, campesinos. Con él fueron menos los pobres.

Chile fue más Chile con la nacionalización del cobre. Chile se democratizó con su partido comunista, entre los cincuenta y los setenta. Fue impulsor del voto de las mujeres y de los analfabetos. Fue impulsor de las leyes sociales que mejoraron en algo la vida de los trabajadores. Sus “discípulos” llevaron adelante la reforma agraria y la sindicalización campesina.

Don Lucho, salúdeme a Allende, a Rodrigo Ambrosio, a Carlos Lorca, a Víctor Jara. Y a su hijo. Usted fue el último en partir.

http://www.elclarin.cl

martes, 3 de agosto de 2010

LA EX MINISTRA DEL TRABAJO DE LA UNIDAD POPULAR, MIREYA BALTRA, RECUERDA A LUIS CORVALAN COMO UN CONSTRUCTOR DE LA UNIDAD DEL PUEBLO CHILENO



El 3 de Septiembre de 1980, escuchamos por radio Moscú el discurso del Secretario General del Partido Comunista de Chile, el compañero Luís Corvalán, intervención que interpretaba cabalmente los anhelos de libertad del pueblo chileno. Nada será gradual, las dictaduras se eternizan en el poder.

Corvalán irrumpió en la historia de Chile, cambiándola, orientando al pueblo a la Resistencia Organizada contra la tiranía de Pinochet. Sus palabras nítidas cruzaron el espacio, diciéndonos..."Las masas irrumpirán de una u otra manera hasta echar abajo el fascismo.... El derecho del pueblo a la rebelión pasa a ser cada vez más indiscutible"...

"El pueblo sabrá descubrir en la lucha las formas específicas de expresión de su proceso democrático y revolucionario, dando paso, seguramente, a los más variados métodos que ayuden a desarrollar el movimiento de masas, aislar la tiranía, aunar fuerzas, abrir perspectivas de victoria"...

Ejemplo audaz de consecuencia política, supo medir en cada momento la línea precisa que correspondía aplicar, recogió como ningún otro la opinión colectiva del Partido. Nos enseñó a ser COMUNISTAS.

Constructor incansable de alianzas políticas, solía decirme al oído "hay que barrer para adentro y no para afuera", mantuvo siempre abiertas las puertas anchas del Partido, amarrando con fuertes nudos (no sin dificultades) la unidad, tanto en el FRAP, como en la UP, que nos condujo a la Victoria con el Presidente Salvador Allende.



Cierto, fue un Demócrata, un Demócrata Revolucionario, donde los principios no entran al mercado de las transacciones de los oportunistas y blandengues.

Solidario inclaudicable con la Revolución Cubana, con todos los gobiernos y pueblos que tienen el coraje y la inteligencia de cruzar el umbral emancipador. Corvalán no perdió nunca la brújula y rechazó de plano las caretas políticas de los transformistas que terminan bailando al compás del imperio.

Corvalán murió escribiendo. Su obra es la herencia para la juventud chilena y del continente. Su legado es la rebeldía ante las injusticias, ante el populismo vulgar, ante la ignorancia de los que pretenden saber.

¡¡Cómo sentiremos tu ausencia!!... y la ternura proletaria de regalarme con tu mano cerrada, sobre la mía, un caramelo que sacabas de tu bolsillo, cada vez que nos sentaban juntos... Vivirás por siempre en el corazón de nuestro pueblo.

MIREYA BALTRA

lunes, 2 de agosto de 2010

ADIOS A LUIS CORVALÁN DEL SENADOR MARIANO RUIZ EZQUIDE, DEL EX MINISTRO ANIBAL PALMA Y DE LOS AMIGOS SOVIÉTICOS



DESPEDIDA A DON LUIS CORVALÁN LEPE EN EL CEMENTERIO GENERAL EL 24 DE JULIO DEL 2010

Distinguida familia de nuestro ex colega don Luis Corvalán Lepe, Señores representantes del Partido Comunista de Chile, Señores Representantes de los Partidos Políticos, Señores Parlamentarios, Señores Dirigentes Sociales y Sindicales, Señoras y Señores:

Vengo a despedir al ex Senador don Luis Corvalán en nombre de quienes fueron sus colegas que aún lo recuerdan y del Senado de hoy, que aprende de sus archivos su calidad de legislador en proyectos y análisis.

Vengo para traer sus recuerdos de la zona de Ñuble, Arauco, Lota y Bío Bío que hoy represento.

Vengo a traer también el recuerdo de sus camaradas de esa misma región a quienes he conocido en la última elección donde trabajamos por su candidato a diputado.

Vengo a depositar aquí la visión de un hombre coherente y consecuente, por quien mantuve un respeto cuando nos tocó enfrentar momentos duros para Chile.

Vengo a decir aquí y a dar testimonio de su inteligencia política cuando su gobierno se tambaleaba y él luchaba por la racionalidad y poder evitar el golpe militar que ambos queríamos detener.

Lo recuerdo en nuestro último debate en la radio de la Universidad de Chile, 48 horas antes del golpe, con un planteamiento fuerte y duro, con un fría racionalidad tratando de llamar a conversación que permitiera evitar que la sangre llegara al río.

Vengo a acompañarles desde nuestra propia perspectiva en su sufrimiento y en su dolor por la partida de su dirigente político y chileno.

Vengo a decirles que las aspiraciones que expresaba desde el Senado se han ido construyendo con el correr del tiempo pero aún hay muchas de ellas inconclusas, por ejemplo sus peticiones de oficio del año 62 todavía están pendientes las obras que solicitaba construir en las alturas de Manual y Polcura o sus mociones en ese mismo año por los panificadores de la zona o por la construcción del monumento a Baldomero Lillo en Lota que aún lo recuerda en vivo.

Vengo a decirles que lo respeté siempre, recuerdo cuando a ambos nos entregaron un premio por años de política y sonreímos porque junto con agradecerlo nos llamaba de alguna manera a zafarrancho de retiro.



Vengo a expresarles mis respetos porque en su hoja de legislador no hubo proyectos, mociones, intervenciones, discursos que apuntaran a favorecer el dinero sino a los trabajadores, a solicitar la opresión sino la libertad, a luchar por mantener una sociedad que en su tiempo era aún más opresora que hoy sino para hablar de libertad, de relaciones humanas, de advenimiento entre las naciones, aunque pensáramos que esas naciones no representaban lo que él aspiraba.

Vengo a decirles que quienes pensamos de una manera distinta a la suya reconocemos en él el valor de la tenacidad para difundir sus ideas, su limpieza política en el debate. Decirles que él representaba ese tipo de hombre o mujer que en política se puede ir con ellos a la montaña porque en la soledad de ella no traicionará su compromiso ni dejaría morirse en solitario.

Luis Corvalán Lepe en medio del tráfago del quehacer político y en medio también de sus grandezas representó al sacrificio y el dolor para difundir sus ideas.

Luis Corvalán Lepe representó esa coherencia entre el pensar y el actuar que tanto requerimos hoy. Representó también una época de ilusiones que todos soñábamos, en nuestras propias perspectivas, por el cambio social, la nueva sociedad y la esperanza de transformar a Chile.

Representó también una época de profundos trastornos que rompieron la paz entre nosotros. Muchos hoy en el Senado fueron sus amigos y muchos también sus detractores profundos. A todos ellos representó en la clara convicción de todos también reconocieron su gran valor y su testimonio ante el país por su lucha por defender lo que consideraba justo y actuando dentro del marco de su convicción política y filosófica.

Ganó victorias que lo llenaron de alegría y fue hombre clave en su gobierno de la Unidad Popular a la que condujo, ayudó y nutrió con una gran claridad para lograr su triunfo.

Perdió en medio de una vorágine política y fue el testimonio vivo del aprecio de sus amigos del exterior.

Termino señalando con mucha fuerza que es uno de los más claros exponentes de la inteligencia política, de la fuerza y porfía de sus conductas, de la exigencia ética aún en el error, en la derrota o en la victoria. Pero, sobre todo fue un ejemplo de coherencia en su accionar.

Hoy día, en el lugar que esté nuestro ex colega en su visión de eternidad, nosotros los católicos que creemos en la comunión de los santos sabemos que nos volveremos a encontrar. Por ello alguna vez podré decirle: los que nos quedamos un tiempo más en este mundo y en el Senado te saludamos y felicitamos porque con tu tesón, con tu fundamental presencia y con tantos otros logramos avanzar en nuestro país hacia la Democracia y tu Partido Comunista llegó al Parlamento.

Señoras y Señores

Estimados Familiares

Ustedes pueden recordar con cariño y con honor a su padre y como descendientes de Luis Corvalán, el cual fue una buena síntesis del paradigma de un gran político y así vivió:

Con ideas claras, con el corazón ardiente, con sus manos limpias.

Recuérdenlo en su corazón por mucho tiempo.

Muchas gracias.

Mariano Ruiz Esquide. Senador de la República de Chile.



ULTIMO ADIOS A LUIS CORVALAN

Aníbal Palma F., en representación de quienes compartieron con él la prisión en Isla Dawson.


Constituye por lo general, una especie de ritual agradecer la oportunidad de hacer uso de la palabra en una ocasión tan solemne como ésta, en que despedimos los restos de Luís Corvalán. Pero no es ni puede ser un simple formalismo, agradezco sinceramente y con profunda emoción, el que se me haya honrado para hablar a nombre de quienes compartieron con él la prisión en la Isla Dawson.

Muchos de ellos nos acompañan en este día. Otros no han podido y se han excusado. Algunos no están ni podrán nunca hacerlo, por encontrarse para siempre ausentes. Entre estos últimos, no puedo dejar de mencionar a José Tohá, con su figura y alma de quijote, a Clodomiro Almeida, un maestro en al acepción más amplia y profunda del concepto, a Daniel Vergara, digno entre los dignos, a Edgardo Henríquez, resumen de humanidad y sentimiento, a Orlando Letelier

En cualquier momento y ocasión, rendir homenaje a Luis Corvalán se justifica plenamente. Por su vida y su obra. Por lo que representa y ha entregado. Pocos como él pueden ser señalados como ejemplo de consecuencia y lealtad. Consecuencia entre el decir y el hacer. Entre lo que se promete y se es capaz de dar. Lealtad con su patria, con su partido, con su gente, con ideas y principios que no conocen fronteras. Esposo y padre ejemplar, destaca con brillo propio como periodista y escritor, líder político y parlamentario. En fin, sería tarea superior a mis fuerzas, intentar resumir todos sus méritos y actuaciones. Pero es oportuno señalar que, entre tantas imágenes y recuerdos, destaca con especial relieve, para quienes compartieron con el esa experiencia, su conducta como preso político en la Isla Dawson. Es sabido, que en las condiciones adversas es cuando se prueba el temple y fortaleza de los verdaderos líderes, y las condiciones en ese inhóspito y remoto y lugar de nuestra geografía, no podían ser más adversas. Se ensañaron con él no podían comprender ni mucho menos aceptar, que un hombre de apariencia frágil, que se acercaba a la tercera edad, no se atemorizara ante el despliegue brutal de la fuerza, las amenazas y el maltrato. Que en las peores circunstancias mantuviera su dignidad y entereza y más aún, que se diera tiempo para prestar apoyo y brindar aliento a sus compañeros. Luis Corvalán, fue un ejemplo de preso político y de compromiso solidario. Cabe también destacar, su sentido del humor que nunca lo abandonaba. El chascarro, la anécdota o la broma oportuna, con ese acento popular que lo caracterizaba, surgía en los momentos más inesperados, ayudando a sobrellevar las angustias y las tensiones de la prisión. Pero no vamos a quedarnos en el pasado. Luis Corvalán, es también futuro. Quisiera por esto, antes de terminar, compartir con ustedes una breve reflexión y un recuerdo. Pertenecemos todos los que hoy nos reunimos, a un sector social que la insanía de algunos quiso extirpar de raíz. Sin embargo, aquí estamos, con nuestros gritos y consignas, himnos y canciones, recuerdos y esperanzas, enarbolando las banderas de siempre y con los mismos anhelos de justicia social, y el compromiso de no claudicar en la lucha por una sociedad mejor. No es necesario preguntarse donde están los verdugos de ayer ni el lugar en la historia los coloca.

Los presos de Isla Dawson, y pienso que también los de otros campos de concentración y cárceles, aprendimos una lección que tiene plena vigencia éramos un grupo de hombres de origen y condición diversa. Adheríamos a distintas ideologías y creencias. Teníamos juicios y propuestas encontradas para explicar lo ocurrido y enfrentar el futuro. Discutíamos mucho sobre ello, a veces con acritud y apasionamiento, hasta que a poco andar, llegamos a una conclusión muy simple. Estábamos todos presos y sometidos al mismo trato, aprendimos entonces que, si el enemigo no hacia distingos para reprimirnos, era absurdo que sus víctimas lo hiciéramos facilitándoles la tarea.
No es necesario extenderse, para explicar la vigencia que esta lección tiene en la realidad de hoy en Chile, y sobre todo el peligro de no extraer oportunamente las conclusiones correctas. Compañeras y compañeros, término reiterando mi agradecimiento, por el honor de haber hablado en representación de tan distinguidos y estimados amigos, en un momento tan doloroso para todos. En este último adiós a Luis Corvalán, los llamo a reiterar el compromiso de luchar sin desmayos por los sueños y esperanzas compartidas. En esta forma, seremos dignos de su ejemplo.



Expresamos las mas profundas condolencias con motivo del falecimiento de nuestro gran
camarada y amigo de nuestro pais (Rusia -Unión Soviética) Luis (Lucho) Corvalan/
Abrazos a la familia en estas tristes horas de parte del "equipo chileno" en Moscu, incluidos Miguel Kudachkin, Karen Brutenz, Igor Rybalkin, Alejandro Grigoriev, Alejandro Ignatiev, Valentin Kondratiev y tantos otros quienes inclinan sus cabezas ante su preclara memoria.

LUIS CORVALAN: PARA SER COMUNISTA HAY QUE TENER EL CUERO DURO


Don Lucho Corvalán

Luis Corvalán,ex Secretario General del Partido Comunista de Chile y ex Senador de la República, recién fallecido a los 94 años, es un ejemplo de longevidad política. Su vida está muy ligada a la historia social del país en los últimos 70 años.

Quienes lo conocimos en el partido fuimos marcados por la conducción política que dio a la organización. Lo mismo sucedió con el estilo, el lenguaje y las actitudes de otros cuadros.

Recabarren, Laferte, Fonseca, Volodia, Marín y Corvalán son dirigentes comunistas que han marcado la vida social y política de Chile por más de un siglo hasta hoy. También otros valiosos militantes en el ámbito artístico, intelectual y cultural han sembrado ubérrimas simientes en la conciencia social del pueblo chileno, entre otros, Pablo Neruda. Este es un dato de la historia.

Particular relevancia tuvo Corvalán en la construcción del movimiento que cristalizó en la Unidad Popular de 1970, que permitió elegir al Presidentre Salvador Allende.

Don Lucho, como también se le llamaba, fue autor de una diversidad de dichos de usanza en el lenguaje popular que él aplicó en la actividad política, y que definen su impronta personal.

Cuando aún la UP no era una realidad por las naturales dificultades del proceso de entendimiento entre concepciones ideológicas y políticas de distinto origen, él decía : " la leche aún no está cocida ". En otro momento de ese mismo proceso, otros dirigentes acuñaron "la problemática ", como expresión de uso común para señalar las características y dificultades de esa necesaria unidad. Corvalán preguntaba entonces : " ¿ y quién habla de la solucionática ? " .

Más de una vez nos dijo a los jóvenes comunistas que "La revolución no es un paseo en coche", y que había que prepararse.

Cuando alguna circunstancia o situación política parecía no clara o confusa, él decía que eso " no era naranja ni pera china ".

Nos dijo también que "para ser comunistas hay que tener el cuero duro". En una entrevista señaló que los comunistas chilenos eran " soviethinchas ".

Conocí y compartí con su hijo Alberto,un joven universitario que falleció en el exilio a temprana edad, por causa de las torturas durante la dictadura, hecho que lo golpeó duramente.

Educó en el internacionalismo como principio revolucionario entre los pueblos.

Vivió como viven los comunistas, con la dignidad y sencillez que demanda esa condición ética. Nos quedan su magisterio, sus palabras, sus obras, sus libros, su forma de vivir la política sin grandilocuencia, y sus metáforas tomadas de la vida popular y de su gracejo campesino, como aquélla que una vez dijo "por si las moscas...".

Carlos Poblete Avila
Profesor de Estado
Ex dirigente nacional/internacional docente



Queridos camaradas:

He conocido con tristeza el fallecimiento de nuestro entrañable Don Lucho y no quiero que os falten mis condolencias más sentidas,
Aunque este desenlace era previsible,
estas noticias siempre nos golpean inesperadamente.
Me uno a vuestro dolor,
al de su familia y,
no solo al de los comunistas,
sino también al de todos los chilenos honestos
que respetaron y admiraron su lucha y la coherencia de su vida.
Se nos fue, pero se queda con nosotros,
como siguen a nuestro lado Volodia, Neruda, Gladis Marín
y tantos y tantos luchadores comunistas que dejaron,
con su ejemplo,
huellas imborrables de su paso por la historia revolucionaria de Chile.

Os abrazo con la mayor fraternidad,

Marcos Ana (Poeta español)

domingo, 1 de agosto de 2010

MARIA VICTORIA CORVALAN AGRADECE SOLIDARIDAD NACIONAL, MUNDIAL Y POPULAR RECIBIDA TRAS EL DECESO DE SU PADRE LUIS CORVALAN LEPE



QUERIDOS COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS:

AUTORIDADES PRESENTES:

AMIGOS Y AMIGAS:

PERMÍTANME A NOMBRE DE LA FAMILIA AGRADECER A LAS AUTORIDADES, PERSONALIDADES Y ORGANIZACIONES QUE NOS HAN EXPRESADO SUS CONDOLENCIAS, TANTO DE CHILE COMO DE DIVERSOS PUNTOS DEL PLANETA.

AGRADECER A TODAS Y TODOS LOS MILITANTES DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHILE, GRACIAS A GUILLERMO Y A LAUTARO, PRESIDENTE Y SECRETARIO GENERAL.

GRACIAS A LA VIEJA GUARDÍA DEL PARTIDO. A LOS JOTOSOS DE AYER, Y A LOS DE HOY. GRACIAS A LOS QUE NO MILITAN. GRACIAS A LOS QUE SON DE OTRAS TIENDAS POLÍTICAS. A LOS SIN PARTIDO POR ACOMPAÑARNOS.

AGRADECER A LOS AMIGOS EN LAS PERSONAS DE DAVID MAC CONEL E HILDA LÓPEZ QUE HASTA ÚLTIMO MOMENTO ACOMPAÑARON A MI PADRE.

INFINITAS GRACIAS A LA SRA THELMA Y A LA SRA CARMÉN QUE LE CUIDARON CON GRAN CARIÑO SUS ÚLTIMOS DÍAS.

Y GRACIAS A TODAS Y TODOS QUE HAN ESTADO SIEMPRE JUNTO A NOSOTROS.

ESTAMOS DESPIDIENDO A UN HOMBRE QUE CONVIVIÓ Y LUCHÓ POR UN MUNDO MEJOR, JUNTO A MUCHAS GENERACIONES QUE HOY SE HACEN PRESENTE.

DESPEDIMOS HOY A “DON LUCHO”, AL ESPOSO…AL “AMORE MIO” DE MI MADRE CON QUIÈN VIVIÒ MÀS DE 60 AÑOS DE MATRIMONIO EN LAS “DURAS Y EN LAS MADURAS”, Y COMO DECÌAN:”CONTIGO PAN Y CEBOLLA”.

DESPEDIMOS AL PADRE, AL ABUELO. Al BISABUELO DE EMILIANO Y DE NUMA. DESPEDIMOS AL COMPAÑERO LUIS CORVALÁN Y QUEREMOS DECIRLE: GRACIAS POR TU EJEMPLO, POR TU AMOR, POR TU VIDA, POR TU CONSECUENCIA… POR TUS ENSEÑANZAS!!.



MIENTRAS ESTUVO PRISIONERO EN ISLA DAWSON ÉL DECLARÓ EN UNA ENTREVISTA QUE “AMABA LA VIDA Y NO TEMÍA A LA MUERTE , Y QUE SU RETAGUARDIA ESTABA FIRME. SEGUIREMOS FIRMES Y UNIDOS.

TUS NIETOS DIEGO, ANDREA, XIMENA, ADELA, JULIETA, IRINA Y CATALINA SIENTEN EL MISMO ORGULLO DE TUS HIJAS POR TI.

LOS ÚLTIMOS DÍAS ESTABAS PREOCUPADO POR EL TEMA DEL INDULTO… NO SÓLO COMO POLÍTICO, SINO COMO PADRE DE LUIS ALBERTO, TU HIJO QUE MURIÓ A CONSECUENCIA DE LAS TORTURAS. ES POR ELLO QUE RECOJO ESTA PREOCUPACIÒN TUYA, Y LOS INVITO A DECIR HOY CON GRAN FUERZA: “NO A LA AMNISTIA , NO A LA IMPUNIDAD !.

¡HONOR Y GLORIA A LOS IMPRESCINDIBLES. A LOS LUCHADORES DE TODA LA VIDA!

¡COMPAÑERO LUIS CORVALÁN,

PRESENTE.

COMPAÑERO LUIS CORVALÁN. PRESENTE,

AHORA Y SIEMPRE.

AHORA Y SIEMPRE!.

sábado, 31 de julio de 2010

LUIS CORVALAN DEJA UN LEGADO DE CONSECUENCIA REVOLUCIONARIA QUE SERÁ GUÍA PARA LAS FUTURAS GENERACIONES



LUIS CORVALÁN: COMUNISTA EJEMPLAR
(Mario A. Benavente Paulsen)

1.- Don Lucho se nos ha ido para siempre. Duele que así sea, pero la vida es así. Más temprano o más tarde nos dice “hasta aquí has llegado”. Quien parte, ya sin conciencia, no siente el dolor que deja en su entorno familiar y social. Cuando la ausencia es sin retorno, es el momento en que se valora la importancia que tuvo la existencia, especialmente cuando ha trascendido más allá de lo personal y familiar y se proyecta generosamente a todo el quehacer de los desposeídos del mundo. Es lo que ha ocurrido con el compañero Luis Corvalán Lepe.

2.- Las desigualdades e injusticias lo impactaron desde muy joven. Se rebeló contra ellas. La masacre de la Escuela Santa María y las constantes represiones de que eran objetos los obreros en el norte y los campesinos del sur no le fueron indiferentes. Luis Emilio Recabarren trazó un camino de liberación al proletariado nacional y latinoamericano. La Primera Guerra Mundial y sus consecuencias marcó su infancia. La Revolución de Octubre en Rusia le demostró que el camino que Recabarren enseñaba al proletariado del Sur de América, conducía a terminar con la condición de explotado. Los nombres de Marx, Engels, Lenin, Stalin se le hicieron familiares. De la lectura de algunos escritos de estos eminentes revolucionarios, que lograban burlar las prohibiciones, asimiló, entre muchos, un concepto fundamental que Recabarren no se cansaba de enseñar: la unidad de los explotados con todos los sectores sociales humillados por la explotación. Es decir, el llamamiento con que Marx y Engels finalizaron el “Manifiesto del Partido Comunista” (1848) se hizo carne y sangre de su existencia. En la década de los treinta del siglo anterior, ya obtenida su calidad de profesor normalista, ingresó al Partido Comunista de Chile. Tal llamamiento adquirió en él connotaciones profundas y objetivas.



3.- La conformación del Frente Popular Antifascista que conquistó el Gobierno de Chile con el profesor radical Pedro Aguirre Cerda, demostró la validez de este principio. Desde sus orígenes, el Partido Comunista caminó por él.

4.- Al asumir la Secretaría General del PC en 1958, luego de la muerte de Galo González, Don Lucho comprendió que después de la derrota del nazifascismo y con el desarrollo de la Guerra Fría impuesta por las potencias imperiales en contra de la Unión Soviética, se entraba en una etapa más compleja de la lucha. En estas nuevas condiciones se requería un Partido de masas enraizado en los más amplios sectores sociales, especialmente en el corazón mismo del proletariado. Tendencias sectarias como “pocos, pero buenos” o de carácter obrerista que algunos esgrimían, fueron superadas a través de una intensa lucha ideológica. No se trataba de sancionar al militante, sino de ayudarlo en el conocimiento de la concepción marxista-leninista, de la realidad nacional y de la solidaridad. Se trataba de formar comunistas conscientes. El carácter de Partido de la clase obrera, había que conquistarlo. El comunista no nace como tal, se forma en la lucha cotidiana de las masas. La formación de cuadros dirigentes, tanto en el Partido como en la Jota, imprimió un ritmo acelerado a su influencia. Pocos miles eran los militantes cuando Don Lucho asumió como Secretario General. Después de diez años, el Partido Comunista chileno era el de mayor influencia en el país. Más de trescientos mil compañeros integraban las filas comunistas.

5.- La formación de la Unidad Popular que condujo a Salvador Allende a la Presidencia de Chile, fue la máxima conquista del pueblo. Fue la culminación de un largo y sufrido camino. Muchos entregaron su vida, otros sufrieron persecuciones, relegaciones y cárceles. Se logró el principal objetivo político de entonces: el pueblo organizado y unido había conquistado un gobierno popular, democrático y revolucionario. La clase obrera fue el verdadero motor de las transformaciones. Los trabajadores empezaron a aprender la administración y el proceso de producción de las grandes empresas monopólicas nacionalizadas. Los campesinos hacían lo propio con la tierra que la eliminación de los latifundios, les entregara. Los estudiantes de enseñanza media y universitaria se integraban resueltamente al profundo proceso de transformaciones que vivía Chile. Los éxitos en la construcción de la sociedad socialista en la URSS y, en forma especial, la consolidación de la Revolución Cubana, incentivaban la confianza en la lucha de nuestro pueblo. Chile bullía de entusiasmo y esperanza. Los partidos populares adquirieron una influencia considerable y lograron conformar la más amplia unidad política y social de nuestra historia: la Unidad Popular. El pueblo se había convertido en protagonista fundamental en el desarrollo del apasionante proceso que se vivía. Las juventudes se integraban con sus alegrías y cantos a trabajar con los obreros en las fábricas, en los puertos y campos. Había que ganar lo que Don Lucho llamó “la batalla de la producción”. Lo que se conoció como “la experiencia chilena” estimuló los movimientos sociales en nuestro continente. El imperialismo estadounidense y la oligarquía criolla horadaron la unidad de las fuerzas populares e impusieron la dictadura fascista.



6.- La influencia del PC, bajo la sabia conducción del camarada Corvalán fue extraordinaria en la década de los sesenta. Junto a él, una joven y experimentada generación de dirigentes comunistas a nivel nacional, imprimió un ritmo de desarrollo y consecuencia con los principios de la concepción proletaria. Junto al nombre de Don Lucho hay que evocar, entre tantos, algunos destacados cuadros: Víctor Díaz, Américo Zorrilla, Mario Zamorano, José González, Uldarico Donaire (Rafael Cortés), José Oyarce, Víctor Contreras Tapia, Alberto Molina Oscar Astudillo, Julieta Campusano, Bernardo Araya, Galvarino Melo, Alberto Molina, Luis Figueroa, Isidoro Carrillo, Mario Silva, Manuel Cantero, Óscar Ramos, Héctor Véliz, José Weibel, Choño Sanhueza todos de extracción proletaria, junto a los de Pablo Neruda, Volodia Teittelboim, Gladys Marín, Orlando Millas, Jorge Montes, Hernán Ramírez Necochea, César Godoy Urrutia, Marta Ugarte, Sola Sierra, Enrique París, Waldo Pizarro, Fernando Ortiz, Sola Sierra, Manuel Guerrero, Manuel Parada. Julio Alegría, Carlos Contreras Maluje, todos ya fallecidos y otros hechos desaparecer por la dictadura. Junto a esos eminentes combatientes, los nombres de Jorge Inzunza, José Cademártori, Hugo Fazio, Virginia González, Jacinto Nazal, Iván Ljubetic y otros valiosos cuadros que siguen combatiendo por un mundo mejor. No era casual que en esos años la mayor parte del Comité Central (48%) estaba integrado por cuadros obreros, algo más del 20/% por cuadros campesinos y mapuches, más del 10% por destacados educadores, intelectuales, profesionales, comerciantes y dirigentes de las Juventudes Comunistas. En esos dirigentes, enraizados en las aspiraciones más sentidas de las masas, radicó la sabiduría del Partido de Recabarren bajo la inteligente y sagaz conducción de Don Lucho.

7.- Poco se ha hablado de él como educador de masas. Claro está que un comunista, por el sólo hecho de serlo, es un educador de masas. Don Lucho fue algo especial. Ya en sus columnas que tenía en el diario “El Siglo” en la época en que Galo González era el Secretario General, los análisis políticos del entonces joven Luis Corvalán, eran faro orientador de vastos sectores, en especial jóvenes que requerían entender la política nacional para impulsar con fundamentos objetivos los procesos de reforma universitaria. Los artículos del entonces poco conocido Corvalán, no sólo proporcionaban antecedentes políticos, sino, además, métodos para el análisis de los fenómenos sociales.



8.- Al asumir como Secretario General del Partido impuso mayor rigor en las interpretaciones y análisis políticos. Él mismo predicó con el ejemplo. Sus intervenciones públicas y al interior de la organización eran expresión de serias reflexiones personales y colectivas, las que llevaban su sello. Era enemigo de improvisar. Cada una de sus expresiones verbales o escritas estaba siempre inserta en un riguroso contexto ideológico. Sabía que no era buen orador y en él ejercía mucho peso su condición de comunista y más aún de Secretario General. Todas las informaciones que entregaba en las reuniones del Comité Central, eran escritas y reflejaban el pensamiento de la Comisión Política. En las reuniones del CC cada dirigente aprendió a expresar por escrito su opinión respecto al informe central y en el tiempo previamente acordado. Esto impedía la improvisación. Sólo un dirigente del CC nunca pudo o no quiso asimilar este método. Siempre se le autorizó para ello. El querido y bien recordado dirigente del magisterio, César Godoy Urrutia, tuvo este privilegio y, ¡caramba! qué bien lo utilizaba.

9.- El Partido, en general, contó con buenos oradores. El más brillante de la segunda mitad del siglo anterior fue el dirigente sindical Juan Vargas Puebla. También lo fueron César Godoy Urrutia, Volodia Teittelboim, Jorge Montes, pero todos tuvieron que adaptarse a la modalidad que, con su ejemplo, enseñó el camarada Corvalán. A niveles de Comités Regionales, Comunales y de células, los informes políticos se hacían por escrito. En nuestras juventudes comunistas se dio un proceso similar. La voz y la acción de un comunista, siempre fue coincidente con la de sus más altos representantes. Buena parte de la unidad ideológica y política del PC fue obra de la conducción que el camarada Corvalán supo imprimirle. Esta modalidad de trabajo se hizo característica del quehacer logró que esta forma de trabajo fuese característica del quehacer partidario. El rol de las células fue y es fundamental en la formación del militante. Jaime Castillo, destacado teórico de la DC, ya fallecido, decía: “A pesar de tener posiciones diferentes, hay que reconocer que lo que uno conversa con un dirigente comunista en Chile, es lo mismo que un comunista chileno dice en Moscú o en cualquier lugar del mundo”



10.- La figura de Luis Corvalán se proyectó más allá de los márgenes partidarios. A mediados de la década de los sesenta, un periodista político del Diario El SUR de Concepción, en uno de sus artículos, afirmaba que “Luis Corvalán era el más importante dirigente político de la historia de Chile en el siglo XX”. Eso lo decía en ese entonces. Ni siquiera podría haberse imaginado que el nombre de Luis Corvalán sería el de un dirigente político chileno que llegaría, como ningún otro compatriota, a los más apartados rincones del planeta. De todos los continentes y pueblos emergían las voces solidarias que exigían el respeto a su vida y su libertad Desde la Isla Dawson, Ritoque y Tres Álamos su figura fue el mayor estímulo a la solidaridad internacional contra la dictadura fascista. Su nombre irá siempre unido al de Salvador Allende y Pablo Neruda.

11.- En este homenaje no se puede dejar de admirar en él su fortaleza moral. No es difícil enfrentar las calumnias y diatribas que emanan de los enemigos de clases. Por el contrario, ellas fortalecen el ánimo y convencen de que se está defendiendo con fidelidad los intereses de los desposeídos. En las victorias, todos son vencedores. En las derrotas, sólo unos pocos son los responsables. Don Lucho tuvo, además, la sabiduría para saber callar. La rica experiencia adquirida no le permitía gastar sus energías contra las maledicencias. Se refugió en su célula. En ella militó hasta sus últimas semanas. Como ningún otro dirigente de nuestro Partido nos dejó obras importantísimas e imprescindibles para comprender la historia política de Chile y el mundo en el siglo XX. Se podrán compartir o no algunas de sus opiniones personales, yerros u omisiones, pero nadie logrará empañar su grandeza. Lo importante es que dejó escrito lo esencial de su pensamiento. Las generaciones futuras de comunistas y el desarrollo de la lucha de clases a escala nacional, latinoamericana y mundial sabrán valorarlo mejor.



11.- De firmes convicciones, intransigente en la defensa de las aspiraciones de los proletarios, de fidelidad ejemplar a su Partido y a la lucha de los pueblos del mundo, llevó muy adentro el rol de esposo y padre. Lily, su compañera, en las condiciones más difíciles, siempre tuvo al lado su cariño. Sus hijos deben enorgullecerse de haber tenido un padre que supo darles especial ternura. Se nos fue Don Lucho, llevándose grandes satisfacciones por las victorias alcanzadas por los pueblos, pero también los dolores por las grandes derrotas. Su enorme fortaleza moral, le permitió sobrellevar la muerte de su único hijo varón, combatiente de nuestras juventudes comunistas, Luis Alberto, Coné …..

Su ejemplo, consecuencia y fervor revolucionario servirán de guía para las nuevas generaciones de hombres y mujeres que abracen la causa del socialismo y del comunismo.-

viernes, 30 de julio de 2010

LA EX MINISTRA DEL TRABAJO, MIREYA BALTRA, RECUERDA A LUIS CORVALAN COMO UN CONSTRUCTOR INCANSABLE DE LA UNIDAD DEL PUEBLO CHILENO



El 3 de Septiembre de 1980, escuchamos por radio Moscú el discurso del Secretario General del Partido Comunista de Chile, el compañero Luís Corvalán, intervención que interpretaba cabalmente los anhelos de libertad del pueblo chileno. Nada será gradual, las dictaduras se eternizan en el poder.

Corvalán irrumpió en la historia de Chile, cambiándola, orientando al pueblo a la Resistencia Organizada contra la tiranía de Pinochet. Sus palabras nítidas cruzaron el espacio, diciéndonos..."Las masas irrumpirán de una u otra manera hasta echar abajo el fascismo.... El derecho del pueblo a la rebelión pasa a ser cada vez más indiscutible"...

"El pueblo sabrá descubrir en la lucha las formas específicas de expresión de su proceso democrático y revolucionario, dando paso, seguramente, a los más variados métodos que ayuden a desarrollar el movimiento de masas, aislar la tiranía, aunar fuerzas, abrir perspectivas de victoria"...

Ejemplo audaz de consecuencia política, supo medir en cada momento la línea precisa que correspondía aplicar, recogió como ningún otro la opinión colectiva del Partido. Nos enseñó a ser COMUNISTAS.

Constructor incansable de alianzas políticas, solía decirme al oído "hay que barrer para adentro y no para afuera", mantuvo siempre abiertas las puertas anchas del Partido, amarrando con fuertes nudos (no sin dificultades) la unidad, tanto en el FRAP, como en la UP, que nos condujo a la Victoria con el Presidente Salvador Allende.



Cierto, fue un Demócrata, un Demócrata Revolucionario, donde los principios no entran al mercado de las transacciones de los oportunistas y blandengues.

Solidario inclaudicable con la Revolución Cubana, con todos los gobiernos y pueblos que tienen el coraje y la inteligencia de cruzar el umbral emancipador. Corvalán no perdió nunca la brújula y rechazó de plano las caretas políticas de los transformistas que terminan bailando al compás del imperio.

Corvalán murió escribiendo. Su obra es la herencia para la juventud chilena y del continente. Su legado es la rebeldía ante las injusticias, ante el populismo vulgar, ante la ignorancia de los que pretenden saber.

¡¡Cómo sentiremos tu ausencia!!... y la ternura proletaria de regalarme con tu mano cerrada, sobre la mía, un caramelo que sacabas de tu bolsillo, cada vez que nos sentaban juntos... Vivirás por siempre en el corazón de nuestro pueblo.

MIREYA BALTRA

LUIS CORVALAN POR FIN SE HA ENCONTRADO CON SU HIJO LUIS ALBERTO,SALUDOS DESDE BULGARIA



¡Compañero Luis Corvalán! ¡Presente! ¡Ahora y siempre!

Estimados familiares de Luis Corvalán:

Nos aflige profundamente la pérdida del compañero Luis Corvalán, un comunista, un demócrata, un humanista, un gran hombre, a quien admiraban todos quienes en el mundo estaban comprometidos con la causa de la solidaridad y la justicia social. En Bulgaria él era particularmente querido y respetado, al igual que su hijo Alberto, cuya muerte prematura, causada por las torturas sufridas en el Estadio Nacional de Santiago después del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, nos conmocionó a todos y unió para siempre Bulgaria y Chile con los lazos humanos más indestructibles…



Es enorme el vacío que deja el compañero Luis Corvalán en nuestros corazones. En el mundo de hoy difícilmente se encuentran dirigentes políticos y demócratas de su talla y de sus cualidades morales. Para todos nosotros su vida saturada de dramáticas pruebas, pero llena también de inmensa honradez, dignidad y heroísmo, seguirá siendo un ejemplo y un motivo de inspiración.

Reciban los más sentidos pésames en nombre de todos los búlgaros que querían a Alberto y a don Lucho. Ellos dos ya están juntos, para nosotros queda mantener viva su memoria.

Con profundo cariño y respeto,

Kadrinka Kadrinova, periodista y escritora, Bulgaria



Con lágrimas te despido
padre de la juventud.
Dueño de esa gran virtud
de engrandecer nuestro nido.
Por haberte conocido
es que hoy día luz cosecho.
por todo lo que hemos hecho
empapados de alegría.
Fuiste un ejemplo de guía
y vives dentro'e mi pecho

Que te vaya bien en todo.

Fernando Yàñez



El Instituto Chileno Vietnamita de Cultura
, expresa sus mas sentidas condolencias por el sensible fallecimiento del destacado dirigente comunista Luis Corvalan Lepe.

Su lucha incansable por la defensa de los derechos de los trabajadores de Chile, en la busqueda de una sociedad mas justa y democratica, lo instalan sin duda como un protagonista indispensable de nuestra historia nacional e internacional.

Reconocemos en el, a un importante y solidario amigo con la lucha del pueblo vietnamita por su independencia y su libertad.

Presentamos nuestro respeto y nuestro pesar por su partida, a la Direccion del Partido Comunista de Chile, a sus militantes y muy particularmente a su companera de siempre dona Lily Castillo, a toda su familia y a sus amigos queridos.

Les saluda muy fraternalmente,

PATRICIA ABARZUA MUNOZ

Presidenta Instituto Chileno Vietnamita de Cultura



La cèlula Cristina Carreño del Comite Comunal Ñuñoa del Partido Comunista de Chile hace llegar su mpas profundo pèsame a la Familia Corvalàn Castillo, especialmente a nuestra querida compañera Lily por el lamentable fallecimiento de nuestro gran e inolvidable camara Luis Corvalàn Lepez. Las banderas comunmistas estàn de luto. Es una pèrdida no solo para los comunistas chilenos, sino que tambièn para todo nuestro pueblo y para la humanidad progresista.
Llevaremos por siempre el legado de tan insigne camarada.

Querido compañero LUIS CORVALÀN PRESENTE, AHORA Y SIEMPRE

Recibe compañera Lily tu y tu familia un gran abrazo de todos nosostros

Los militantes de la celula Cristina Carreño



Nuestras más sentidas condolencias a Lili y familia ante la pérdida del companero esposo,padre y abuelo, nuestro querido companero don Lucho Corvalán. Desde Berlín nos sentimos partícipes y nos sumamos a los miles de amigos y companeros en este momento de dolor. Familia Villegas Cabrolier

jueves, 29 de julio de 2010

CORVALAN: INTERPELACION FRATERNA DE LA UNIDAD DE LOS COMUNISTAS COMO FUERZA PLURAL Y FLEXIBLE


Luis Corvalán como interpelación fraterna de la Unidad de los Comunistas como una fuerza plural y flexible

Es evidente que la vida política de Luis Corvalán es mucho más rica que el sólo levantamiento y dirección política como Secretario general del Partido Comunista
de Chile, de lo que fuera la Rebelión Popular de Masas implementada por el Partido desde al menos 1980.

Comenzó su vida política, participando en una marcha callejera y un mitin que se realizó en Tomé el día que cayó el gobierno de Carlos Ibáñez del Campo, el 26 de julio de 1931. En el año 1932 ingresó al Partido, y tal como el lo cuenta en la entrevista citada en este artículo, fue un zapatero remendón, de apellido Palma quien lo invitó en Tomé a una reunión de comunistas que se realizó en el Cerro Estanque. "Pasadas las vacaciones de invierno, cuando volví a Chillán, me integré al Grupo Avance, grupo de izquierda organizado por los comunistas. Todo lo que he relatado y que formaba parte de la realidad social de aquella época, me condujo a militar en el Partido" (1).

En 1935 trabajó como secretario de Carlos Contreras Labarca, en ese entonces Secretario General del Partido, y como periodista del vespertino Frente Popular. En 1947, tras la proscripción del Partido Comunista, fue internado en los campos de concentración de Pitrufquén y de Pisagua.No es menor y acaso como nota aparte, que fue el corrector de pruebas y editor de la primera edición clandestina (América 1950) del Canto General de Pablo Neruda, con Prólogo de Galo González y las bellas ilustraciones de José Venturelli.

Además, entre otras responsabilidades como militante, fue Director del Diario El Siglo, Encargado Nacional de Propaganda y miembro de la Comisión Política durante más de treinta años y nombrado Secretario General durante el período entre 1958 y 1990. Fue fue electo senador por la séptima agrupación provincial (provincias de Ñuble, Concepción y Arauco) para el período 1961-1969 y por la tercera agrupación provincial (Aconcagua y Valparaíso) entre 1969 y 1977.

Durante el gobierno de la Unidad Popular comandado valientemente por el Presidente Allende, fue el Partido Comunista, dirigido por Corvalán, su más leal colaborador y en palabras de Don Lucho: "Fue el principal protagonista y el colaborador más permanente desde el primer hasta el último día del Gobierno (...). Desde el momento de su constitución puso en marcha una nueva política que contemplaba una serie de medidas a fin de hacer realidad una revolución democrática con miras a construir una sociedad socialista. El Presidente y el Partido coincidieron en definirla como una revolución socialista por una vía pacífica. Los comunistas fuimos, además, los que más nos esforzamos en la aplicación práctica de su política". (2)

Producto del Golpe Militar de Pinochetismo y la derecha financiera, fue detenido y deportado a la isla Dawson, y al campo de concentración Ritoque, sin ser sometido a juicio. En 1976 tras una intensa campaña internacional, fue canjeado por el disidente soviético Vladimir Bukovsky en Zurich en diciembre de 1976. Corvalán recibió asilo en la URSS y regresó "oficialmente" a Chile en 1988 para participar en el proceso democratizador. Aunque ya es de público conocimiento que "Don Lucho" como le llamamos quienes ya sea crítica o menos críticamente adherimos a la cultura comunista, ingresó clandestinamente a Chile el 20 de agosto de 1983, donde ejerció las labores más arriesgadas para implementar todas las formas de lucha contra la barbarie pinochetista.

En una entrevista de Ana María Pino para la Historia Política Legislativa de la Biblioteca del Congreso realizada en el año 2008, Don Lucho plantea las siguientes ideas y reflexiones y análisis de lo que fue la Política de Rebelión Popular de Masas implementada en la lucha contra la dictadura:

"Ana María Pino: Con la estrategia de la rebelión popular de masas ¿hubo un cambio en la línea política del Partido Comunista de Chile trazada en sus diferentes congresos?

Luis Corvalán: No hubo precisamente un cambio en la línea política, sino la incorporación de una nueva táctica, del uso de todas las formas de lucha, pacíficas o violentas, e incluso el empleo de las armas para echar abajo la dictadura. Este fue el planteamiento que hicimos el 3 de septiembre de 1980, cuando habían transcurrido 7 años del Golpe militar, la dictadura había logrado ya destruir la democracia chilena, se afianzaba y buscaba institucionalizarse mediante el Plebiscito que había convocado para el 11 de septiembre para refrendar su Constitución y asegurar la incesante auto-reproducción del sistema. Dicho plebiscito se realizaría –se realizó- sin Registros Electorales ni mesa receptora de sufragios sometidas al control popular.

Para terminar con la dictadura ya no bastaba con la declaración de protesta y otros métodos tradicionales. A la dictadura no se le podía poner fin mediante nuevas declaraciones y protestas. El llamado a la Rebelión Popular tuvo amplia acogida en la opinión pública y desde luego en los partidos de la Unidad Popular. Inmediatamente de haberse realizado el plebiscito, la Unidad Popular formuló en Santiago una declaración en la cual afirmó que el pueblo de Chile “reivindica su derecho a la resistencia contra la opresión que habrá de expresarse de los más variados, masivos y efectivos métodos de lucha, incluso el supremo derecho de la rebelión contra la tiranía”.

La Rebelión Popular empezó a manifestarse a través de las mujeres que reclamaban contra la detención, desaparecimiento o asesinato de sus seres queridos. Se destacaron las huelgas de hambre de madres, esposas, hijas e hijos de los detenidos desaparecidos. En las poblaciones se efectuaron cacerolasos y cadenazos en puntos neurálgicos de la red eléctrica que afectaban a bastas regiones del país y eran recibidas con entusiasmo por la mayoría ciudadana. En el curso del mes de abril de 1981 se realizaron apagones a lo largo del país, voladuras de puentes y de líneas de trenes de Santiago al sur, de Valparaíso a Santiago y San Felipe a Los Andes. Fue asaltada la Armería Morandé y capturadas sus armas. En el mes de mayo de 1981 se tomaron las agencias periodísticas Asociated Press y ANSA, transmitiéndose a través de ellas proclamas en contra de Pinochet, fue asaltada la Armería Italiana con la consiguiente captura de armas. En julio hubo un nuevo apagón que abarcó a gran parte del país. En agosto se realizó un asalto y captura de armas en las Armerías Ricci, Italiana y Real. En septiembre se produjo un nuevo apagón nacional y toma y quema de trenes de la línea Santiago-Valparaíso.

A la lucha contra la dictadura se incorporaron de más en más, con sus propias formas y sus propios métodos todos los partidos de la Unidad Popular, la Democracia Cristiana, los radicales y gente sin militancia política. 1986 fue el año de las grandes protestas, el año del Atentado a Pinochet en el Cajón del Maipo y del desembarco de las armas del Frente Patriótico Manuel Rodríguez en Carrizal. Estos últimos hechos llevaron el pánico a las filas de la burguesía. En un sector de la oposición surgió la tendencia favorable a la conciliación con Pinochet. El gobierno norteamericano envió al país a un emisario suyo, Robert Gelbart, que se entrevistó con el gobierno, con todos los partidos, menos el comunista, instando a todos ellos a entenderse y aislar a los comunistas.



La aplicación creciente de la Política de Rebelión Popular llevó a la propia dictadura a buscar alguna fórmula de entendimiento con sus enemigos de la burguesía. Ya en 1985 se habían tendido puentes de amistad y acuerdos entre unos y otros. En el mes de julio, el Cardenal Fresno, el Obispo Valech, el Vicario Precht y los políticos Patricio Aylwin, Carlos Briones, Francisco Bulnes, Enrique Silva Cimma, Pedro Correa, Andrés Allamand, René Abeliuk, Hugo Cepeda y Gabriel Valdés más Sergio Molina, Fernando Léniz y José Zavala, estos últimos asesores de Fresno, se reunieron en el Convento de Calera de Tango para buscar el diálogo y el entendimiento con Pinochet. Según documento publicado en el vespertino La Segunda el 26 de agosto de 1985 y diez años más tarde en el mismo diario, apareció una separata con el nombre de “Entretelones del Acuerdo Nacional”. Su autor José Zavala fue uno de los tres coordinadores del acuerdo. La Política de Rebelión Popular no pudo seguir aplicándose hasta derribar a Pinochet y su institucionalidad. Pero sin mediar ella, la dictadura se habría mantenido muchos años más". (3)


Palabras finales

Esta breve reseña biográfica, que no tiene mayores pretensiones que describir la historia política y el pensamiento y acción de Don Lucho Corvalán, sí tiene una triple finalidad, por una parte presentar a quien fuera uno de los políticos y luchadores comunistas más consecuentes de historia del Partido y de la Patria. Por otra, mostrar su enorme flexibilidad táctica que va desde la formulación y apoyo de la vía chilena al socialismo y, desde su tremenda capacidad autocrítica, el haber sido capaz de ver que cambiadas las condiciones políticas de enfrentamiento y con la aniquilación de la izquierda y el pueblo por parte de las huestes pinochetistas neoliberales, no era posible sino ponerse a la altura de los acontecimientos y al servicio de las grandes mayorías, implementando una política de auto defensa y avanzada de las más dura radicalidad. Y sustancialmente, no prefijarlo sólo en una de sus facetas del político tradicional de la democracia representativa y desarrollista, sino también rescatar su lucha contra las dictaduras de Ibañez, de Gabriel González Videla y especialmente que la Política de Rebelión Popular también fue parte de su creación, acerbo histórico y político y por tanto herencia fundamental de todos los comunistas.

Porque Don Lucho, es y seguirá siendo uno de los líderes del comunismo chileno, que interpreta a miles y miles de comunistas, que nos encontramos hoy fuera de la participación plena en el Partido, y su sensible fallecimiento acaso pueda llegar a ser un elemento catalizador que permita la unidad y el reencuentro de todos los comunistas, de afuera y de adentro, haciendo entender fraternalmente a los dirigentes actuales, que somos, como ellos, los herederos del pensamiento vivificador y flexible de nuestro querido compañero Lucho Corvalán y que tenemos entonces, el derecho histórico de participar plena pero sobretodo críticamente en el Partido que amamos, levantado la propuesta integral de nuestro líder, como parte constitutiva de la rica mixtura entre el pensamiento ligado a la vía chilena al socialismo, como aquel de todas las formas de lucha, reivindicando el derecho del Partido y del pueblo a la resistencia contra todo tipo de opresión que podrá expresarse de los más variados, masivos y efectivos métodos de lucha.

Hoy después de algunos meses, acaso un año de las confrontaciones teóricas en el seno del Partido y a propósito de la muerte Luis Corvalán, es necesario por parte de los dirigentes, cuadros, militantes y simpatizantes comunistas, realizar un esfuerzo consciente por ser capaces de reconstruir y dirigir colectivamente la unidad tan preciada, que nos llevará sin lugar a dudas a ser nuevamente un Partido de vanguardia y no meramente "progresista", plural e inserto en la institucionalidad, pero también en los territorios sociales de los trabajadores y pobres de Chile y con capacidad de amplia credibilidad, crecimiento y hegemonía cultural y política en el seno del pueblo, tan golpeado por el dominio de la dictadura democrática del pinochetismo y de los neopinochetistas liberales del capital financiero, transversales a la totalidad de los partidos políticos chilenos.

Porque ha llegado el tiempo, a o al menos están dadas las condiciones frente a la coyuntura actual, de integrar las tradiciones del Partido, sintetizadas en la trayectoria de Don Lucho Corvalán, como un aporte fundamental e insustituible, que no debemos desdeñar desde una perspectiva histórica, educativa y política para la reconstrucción de los comunistas, de la izquierda y del pueblo.

(1, 2, 3): Habla Luis Corvalán. Entrevista realizada el día 10 de septiembre, 2008, en su casa de Ñuñoa. Entrevistadora: Ana María Pino Yáñez, Bibliotecóloga. Historia Política Legislativa. Biblioteca del Congreso Nacional

Fesal Chain
Poeta, narrador y sociólogo

miércoles, 28 de julio de 2010

MANUEL RIESCO: CORVALÁN JUNTO A ALLENDE FUE UNO DE LOS GRANDES LÍDERES DEL MOVIMENTO POPULAR CHILENO



CORVALAN

Era bajito y lo apodaban "El Chico." Sin embargo, fue uno de los políticos más grandes del siglo 20. Junto a Allende, fue el gran líder del movimiento popular chileno. Creció en la construcción de su camino y se engrandeció en la victoria. Fue el artífice principal del Gobierno Popular y todos reconocen que de haberle hecho aún más caso, su destino pudo ser bien diferente. En parte por ello, se agigantó en la derrota, transformado en el emblema de la lucha universal por la liberación de los prisioneros de la dictadura.

Encabezó la resistencia desde el exilio y la clandestinidad. Sin perder jamás la brújula estratégica, dio el golpe de timón decisivo en la táctica de lucha que abrió paso a la caída de la dictadura. En sus postrimerías, comprendió a tiempo la necesidad de un nuevo giro, pero no logró imponerlo a su hueste sino en el último minuto.

Ello trajo malas consecuencias para la transición en general, que él sufrió más que nadie. Para más remate, se derrumbó el socialismo en que había puesto sus esperanzas a lo largo de toda su vida. Quizás fue su momento de mayor grandeza. Asumió la exclusión política con inmensa dignidad, sabedor que era compartida por todo su pueblo.



Ya anciano, continuó ejerciendo una influencia considerable en el movimiento popular, cuyas tribulaciones siempre supo que no iban a durar para siempre. En los hechos, proclamó a su abanderado en la última elección presidencial. Tras el desenlace, todos le escucharon hablar de la necesidad de forjar ahora lo que llamó una nueva izquierda. Al momento de su muerte, preparaba todavía otro nuevo libro.

Fue grande porque nunca anduvo sólo. Por encima de todo, fue siempre un hombre del pueblo, cuya suerte y humor seguía todos los días con mucha atención. Observaba cuidadosamente todo lo que se filtraba a través de los medios de comunicación y a cada rato entablaba conversaciones con gente en la calle. Sin hacerse el simpático, los escuchaba con toda dedicación. Siempre los tomaba en cuenta, citaba sus conversaciones y las consideraba en sus decisiones. El pueblo lo conocía bien y en cualquier lado con gusto le manifestaba sus opiniones y expresaba sus sentimientos.

Fue el gran jefe del Partido Comunista de Chile y lo condujo hasta las mayores alturas. Nunca redujo la política del partido a las dimensiones de su persona, por destacadas que éstas fueran. Al revés, le dio vuelo compartiendo la dirección partidaria con figuras notables, de la talla de Orlando Millas, Volodia Teitelboim, Hugo Fazio, Jorge Insunza y la joven Gladys Marín, entre muchos otros. Reprodujo esa disposición en todos los niveles partidarios. Hay que barrer para adentro, decía.
En parte por ello, el Partido convocó la adhesión de las más brillantes figuras en todos los ámbitos del quehacer nacional. Bajo su liderazgo, un partido de obreros y campesinos acogió en su seno desde dirigentes sindicales a profesionales, intelectuales, científicos, deportistas y artistas. Ello lo simbolizaron notables militantes comunistas como Miguel Lawner, Hernán Ramírez Necochea, Alejandro Lipschutz, Victor Jara, Violeta Parra y desde luego, Pablo Neruda.



Del mismo modo, engrandeció la política del partido nunca pretendiendo monopolizar o controlar todos los aspectos del movimiento popular. Siempre trabajó con organizaciones y personalidades ajenas al partido, en todos los planos y niveles de su acción política. Respetando sinceramente sus características y valorando sus cualidades. Conociendo al dedillo y comprendiendo sus debilidades. Usualmente las promovía al primer plano, entendiendo que lo principal era darle amplitud y fuerza al conjunto del movimiento popular. El mejor ejemplo de ello fue su relación con Salvador Allende.

De este modo, sedujo muy especialmente a generaciones de jóvenes que provenían de todos los ámbitos de la sociedad chilena, los que bajo su conducción adhirieron por decenas de miles a las Juventudes Comunistas. Cientos de los más brillantes dieron la vida por su causa, como Carlos Contreras Maluje, Manuel Guerrero, José Manuel Parada y Carlos Berger. También Luis Alberto, su propio hijo. Muchos más estuvieron dispuestos, gustosos.

En el ámbito más personal, poseía otras cualidades entrañables. Con Doña Lily Castillo, su notable compañera de toda la vida, formó un ambiente familiar extraordinariamente sólido, acogedor y de una belleza singular. Sus casas y mesas estaban siempre dispuestas con esmero y sentido estético finísimo , auténticamente popular, para acoger a sus hijos, nueras, yernos, nietos y numerosos parientes, compañeros, amigos y visitas. Cuentan sus hijas que incluso en los momentos más álgidos de su vida política, casi siempre se dio el tiempo para almorzar con ellos.
Hasta la vista, querido Don Lucho. Lo echaremos mucho de menos.

Manuel Riesco
http://mriesco-politica.blogspot.com/2010/07/corvalan.html